Por qué asociarse

 ¿Por qué emprender?

Difícilmente se puede aportar algo nuevo en este sentido. Aunque pudiera parecer que no es el mejor momento para emprender, no faltan opiniones en el sentido contrario que se pueden resumir en lo siguiente:

  • Falta de alternativas, de tal manera que emprender se convierte en la única opción
  • Posibilidad de ser tu propio jefe y de ser dueño de tu trabajo, de forma que recibes directamente los frutos del mismo
  • No todos los proyectos requieren de un gran desembolso económico
  • La economía de mercado requiere de muchas empresas, que además, sean competitivas.
  • Las crisis son una oportunidad que agudizan el ingenio y requieren de ideas e innovación para superar la situación económica.
  • Exiten determinadas medidas de fomento al emprendimiento como pueden ser bonificaciones, subvenciones, capitalización del desempleo, etc, así como apoyo técnico institucional.

¿Por qué emprender en compañía?

La situación económica actual no es el mejor escenario para optar a un trabajo por cuenta ajena, ya que la falta de competitividad que afecta a muchas empresas dificulta la contratación. Por tanto el emprendimiento se configura como la principal (si no la única) opción de desarrollar un trabajo remunerado. Ahora bien, las restricciones económicas que sufren la mayor parte de las personas que están dispuestas a iniciar una actividad económica, así como la complejidad de determinados proyectos que requieren desde un primer momento de varios profesionales, hacen necesario que un proyecto deba ser llevado a cabo desde un primer momento bajo la figura de una sociedad. En este caso, un hanpicap radica en la necesidad de encontrar personas que se complementen. Por ese motivo, nace BuscoSocio.es.

 ¿Cuál es la alternativa?

Las empresas que se configuran dentro de lo que se denomina "Economía Social" suponen una clara alternativa de competitividad en el mundo empresarial. Éstas se dividen principalmente en Sociedades Laborales y Sociedades Cooperativas, caracterizadas porque la propiedad de la empresa es de los propios trabajadores. No obstante, esta característica no es exclusiva de este tipo de sociedades, pero lo cierto es que éstas disfrutan de una serie de ventajas fiscales y de Seguridad Social que las hacen idóneas cuando se cumplen las condiciones para su constitución.

Todo esto se contrapone con la tradicional división de capital y trabajo que se produce en las entidades mercantiles, que debido a esto, resultan menos competitivas al tener que remunerar necesariamente por una parte el trabajo y por otra la aportación de capital.